Miranda una canguro como Dios manda
La historia que os contaré es una historia inquietante, espeluznante, muy, muy terrorífica. Así que si alguno de vosotros es miedoso, le aconsejo que cierre este libro y se vaya a dormir. Los demás, preparaos para pasar mucho miedo. Porque lo que os contaré a continuación, os puede ocurrir cualquier día a vosotros también.
¿Os imagináis que una noche vuestros padres os dejan con una canguro un tanto especial? No lo habíais pensado ¿Verdad? Pues eso es lo que les pasó a Paloma y Max.
Aquella noche sus padres tenían una importante cena de negocios. María, la
canguro que los cuidaba en aquellas ocasiones, se había puesto enferma de gripe. Así que tuvieron que llamar a la agencia “Canguros Guay” para contratar a otra chica disponible.
- Bueno niños, todo arreglado - dijo su madre mientras colgaba el teléfono. Esta noche vendrá Miranda. Es la nueva canguro. Me la han recomendado y estoy segura que os gustará mucho.
- ¿Miranda? Espero que no sea una pesada. Mientras nos deje comer palomitas y ver la tele me conformo, dijo Paloma.
Como siempre su madre tenía razón. Y Miranda resultó ser una canguro último modelo: Rubia, ojos azules y muchas, muchas pecas. Vestía minifalda, camiseta a rayas y su pelo estaba trenzado con cintas de vivos colores. Era la canguro perfecta.
- Hola, vengo de parte de la agencia “Canguros Guay”. Y soy Miranda, ¡una
canguro como Dios manda! - Saludó sonriente.
Paloma y Max estaban alucinados. La verdad es que no se habían imaginado nunca una canguro como aquella, tan moderna y simpática.
- Me parece que será una noche muy divertida. - Murmuró Max a su hermana.
Poco se podían imaginar que aquella noche tan divertida, se iba a convertir en una autentica pesadilla.