VIRGO

Candela movía sus orondas carnes delante de los atónitos ojos de la concurrencia que aquel viernes noche llenaba el local.
Sus prominentes pechos (casi descomunales) oprimidos dentro de unos minúsculos sujetadores de cuero negro parecían estar a punto de estallar. Los pezones, erectos por la excitación del momento, marcaban el ritmo de aquella
“ danza del amor” que Candela repetía cuatro veces por noche: Sábados y Domingos incluidos.
Omar, su compañero de escenario, se limitaba a gemir al compás de “ Mi jaca”, canción dedicada aquella noche a las cincuenta parejas del Inserso que en primera linea de fuego miraban con expectación y no poco asombro el pornográfico espectáculo.
Candela se movía insinuante, mojandose los labios con su carnosa lengua haciendo las delícias de los ancianitos.
Por fin la canción acabó, y con los últimos compases, los espectadores esquivaron habilmente la lluvia de la vida que Omar repartió generosamente por toda la sala entre olés y aplausos.
- No aguanto más este trabajo.- dijo Candela mientras saludaba al público sonriendo.
- Pues sí tu no lo aguantas, imaginate yo que estoy anémico perdido. – Dijo Omar resoplando mientras abandonaban el escenario. – Además, como siga con este ritmo......la semana pasada perdí dos kilos, y Maruja me ha dicho que esto no puede ser, o dejo de trabajar tanto o se va con los niños al pueblo a cuidar vacas.
Candela y Omar entraron al camerino pensativos. Candela dejó caer la boa de plumas rojas y el tanga de cuero negro encima de la mesa de maquillage, y Omar se dejo caer a él mismo en un destartalado sofá.
Justo en aquel momento se cruzaron con Monserrat y Pipin (su conejito de indias) que iban camino del escenario. Monserrat era muy conocida en el ambiente precisamente por su número ( conejo con conejito) el cual tenía muchos adeptos.
- Pero chicos que cara traés. –dijo con acento argentino. Porque era argentina, claro . - Parese que os atropelló un carro.
- Peor Monserrat, peor, es que estamos hartos de tanto folleteo.-dijo Candela medio llorosa.
Monserrat la miró preocupada.
- Candela ahora no puedo estar por vos, pero me esperás aquí.- le ordenó señalándola con una gran zanahoria vibrador. – Tenemos que hablar, y con vos también.- Dijo a Omar amenazándolo con el vegetal.
Después del trabajo Candela, Omar y Montserrat se acercaron al bar de Paco a comerse un bocadillo de chistorra.
Paco se alegró mucho de verlos, sobretodo a Montserrat. Todos decían que después de ver el número “Conejo con conejito” Paco se quedó profundamente enamorado de ella. ( Lo que demuestra que la mente humana nunca dejará de sorprendernos).
- Hola Montserrat ¿ Qué tal tenemos el conejo hoy? – le preguntó Paco mientras se limpiaba restos de comida de sus amarillos dientes con un palillo.
- ¿ Este? – Le contestó Montserrat señalandose sus partes.- ¿ O el otro? – Luego rió escandalosamente.
Un viejo en la esquina de la barra daba codazos a un señor bajito, calvo y con bigote al que se le salían los ojos mirando al grupo de artistas porno ( parecía que había visto una aparición).
A Candela le repugnaba que la miraran de aquel modo porque ante todo, ella era una profesional como la copa de un pino. Ya desde pequeñina se le veía la vena artistica. Candela recordaba con cariño cuando en el parvulario se quitaba la bata y se embadurnaba el cuerpo con pintura de colores y empezaba a bailar encima de una mesa, aquella situación le había traido más de un problema con sus progenitores, los cuales querían un futuro mejor para su hija, pero como era de esperar no lo consiguieron porque al llegar a la pubertad y como toda hija de vecino Candela decidió volar como un pájaro y buscarse la vida, hasta que por fin y después de muchas visicitudes la encontró al lado de su querido Mohamed. Un musculoso y morenazo novio.
Musculosos gracias a su trabajo de paleta en una constructora, y moreno porque Mohamed era senegalés.
Candela y Mohamed vivian juntos desde hacía diez años en un pisillo de 20 metros cuadrados en mitad del barrio chino. Allí rodeados de prostitutas, chulos y camellos nació el amor. Eran muy, muy felices.
Pero ¿Eran felices realmente?. Eso es lo que se preguntaba Candela constantemente, porque era allí donde residía el problema. ( un secreto que solo ella y su Mohamed habían guardado celosamente bajo llave durante diez años) un secreto que iba a ver la luz precisamente aquella noche, y que como si de un vulgar culebrón se tratara, Candela soltaría la bomba a sus compañeros de trabajo. Primero se concentró, cerro los ojos y simplemente habló:
- ¡Soy virgen!
A Montserrat casi se le atraganta la chistorra con la sorpresita, Omar permanecía atónito.
- ¿ Pero como vas a ser virgen si yo te la meto todos los días guapa?
Candela miró a su compañero con compasión.
- Menos lobos Omar, las mujeres podemos fingir hasta eso. Son... técnicas.- Luego mordió la jugosa chistorra.
El viejo desdentado de la barra miraba a Candela tocándose la entrepierna al mismo tiempo que le sacaba la lengua con lascivia creyendo que su visión la excitaría, pero causó el efecto contrario y Candela le levantó el dedo dedicándole un mensaje soez. Omar seguía mirándola incrédulo y Montserrat continuaba tosiendo para desatascarse la chistorra de la garganta.
- Pero, no entiendo nada, de nada ¿ Mohamed lo sabe?
- Que pregunta más estúpida Omar. Pués claro que lo sabe, Mohamed siempre me ha respetado.
- Es maricón – afirmó Omar sorprendido.
- ¡ No ni hablar, mi Mohamed es muy, pero que muy hombre, faltaría más!
Montserrat por fin se recuperó y después de beber un largo trago de calimocho hizo la pregunta del millón.
- Y después de tantos años viviendo con Mohamed ¿por qué te has mantenido virgen?
Candela respondió orgullosa a la pregunta de la argentina:
- ¡Quiero llegar virgen y pura al matrimonio!
Ahora fue Omar el que se atragantó escuchando el increible argumento de su compañera de sexo laboral.
- Por eso quería hablar con vosotros. Estoy harta de ser virgen, sobretodo por que ya tengo cuarenta años y ya va siendo hora ¿no?. Pero quiero casarme antes de perder el virgo. ¿ Que puedo hacer?
-¿ Y que problema hay? Os casais y listo.- resolvió Montserrat.
- No es tan fácil – a Candela se le humedecieron los ojos.
- ¿ Por qué? – preguntó Omar ofreciéndole una servilleta de papel teñida de jugo de chistorra.
Candela se secó las lágrimas y entre sollozos habló:
- No tenemos dinero. Queremos celebrar nuestra boda por todo lo alto. Queremos invitar a nuestros padres, hermanos y amigos. Hemos estado diez años intentando ahorrar pero no hay manera, no tenemos dinero” ni pa pipas”·
Omar y Montserrat se acercaron a su amiga para consolarla, cuando Omar preguntó nervioso:
- ¿ Qué tal está Mohamed?
-¿ Cómo? no entiendo- contestó Candela confusa.
- Quiero decir que si esta bién dotado... Vamos que si tiene buen rabo.
Candela se sonrojó, pese a tener un trabajo como el suyo nunca le habían hecho una pregunta semejante y de tan mal gusto.
- Pués...pués si, aunque aún no la he catado.- lloró.
- ¿ Y tú crees que le importaría trabajar en “ La Gruta Húmeda” por una noche?
Omar parecía tener algo entre las manos y no era precisamente una chistorra.
Montserrat miraba a su compañero esperando con curiosidad que idea se le había ocurrido.
- Podríamos organizar una boda por todo lo alto y sin tener que poner ni un euro, es más: hasta ganarías dinero y todo.
A Candela se le iluminó la cara, pero Montserrat no lo tenía claro.
-“ No digás boludeces. Casarse y ganar dinero al mismo tiempo, xo jamás vi nada paresido, además ¿ dónde querés celebrar el guateque?”
- ¡Pués donde va a ser, sino en “ La Gruta Húmeda”!
La exclamación se hizo general en el bar de Paco, hasta el gato maulló por tan extrambótica idea. Aún así a Candela le encantó, su problema se podía reasolver sin tener que pagar ni un euro. Respecto al permiso de Rupert (el director del local) Montserrat se ocuparia de convencerlo haciéndole uno de sus números.
Sería una boda muy original, como aquellas que de vez en cuando salen en el telediario. Bodas de parejas haciendo paracaidismo, buceando en el Caribe, o casándose al mismo timpo que otras mil parejas más. Hasta podría venir la tele y todo.
Incluso dispondrían de cura, ya que al final, resultó que el señor calvo, bajito y con bigote era un cura desviado, el cual confesó hacerle mucha ilusión casarlos, a lo que Candela aceptó gustosa su ofrecimiento ( cualquiera le decía que no con lo borracho que estaba).
Y así llegó la hora de la verdad. Aquel día la cola de entrada a “ La Gruta Húmeda” parecía la cola de entrada del Liceo un día de ópera. Mujeres y hombres lucían sus mejores galas. Hasta los padres de Mohamed vestían el típico traje senegalés de fiesta, es decir: un taparrabos de leopardo y cuatro collares de bolas gordas.
La expectación subió de tono cuando empezó a sonar la marcha nupcial. Entonces todo el mundo corrió a coger sitio en primera fila para no perderse un detalle de la ceremonia.
Las luces psicodélicas empezaron a girar haciendo que la gran bola de espejos proyectara rayos de luz por toda la sala.
La madre de Candela lloró de emoción al ver a su hija aparecer tras la cortina de terciopelo rojo con un precioso vestido blanco nuclear con velo incluído, cogida del brazo de su apuesto novio vestido con el típico traje de bodas senegalés, es decir: un taparrabos de leopardo y cuatro collares de bolas gordas.
El público irrumpió en aplausos de alegría al ver aparecer al cura que micrófono y cubata en mano empezó agradeciendo la asistencia del público a la ceremonia.
Candela temblaba de emoción y miraba a Mohamed embobada mientras el cura daba el sermón.
Por fin y después de diez largos años su sueño se hizo realidad y en un santiamén estuvieron casados.
Recibieron las felicitaciones de familiares y amigos. Los padres de Mohamed bailaron la danza de ceremonia senegalesa, y los padres de Candela ( para no ser menos) se marcaron una jota aragonesa.
El nuevo matrimonio estaba pletórico de felicidad, iban a estallar de felicidad, sobretodo Omar (pero no precisamente de felicidad). El senegalés apretó la mano de su esposa y la condujo al centro del escenarío. Sus fluidos acumulados durante diez largos querían salir de inmediato.
- No han pagado para nada, y yo ya no puedo más Candela- suplicó.
Candela miró a Rupert que estaba en la cabina del discjokey y le hizo la señal. El público se fue apartando del escenario para dejar espacio a la feliz pareja, mientras la música de la marcha nupcial volvía a sonar Montserrat y Omar colocaron una gran cama de matrimonio en el centro de la plataforma giratoria.
Candela se tumbó y se subió la falda del vestido hasta la cintura, Omar al verla se abalanzó como un salvaje sobre su ya esposa y empezó a moverse con agilidad arrancándole más de un gemido a Candela que, satisfecha vió cumplido su deseo de dejar de ser virgen y casada como Dios manda.
El aplauso fue general, las madres se abrazaron, los padres también. Los familiares y amigos se miraban sonrientes y es que según Rupert ( el director del local) jamás había visto nunca un polvo como aquel. Por eso aprovechando la el momento de alegría ofrecio a Mohamed ser el nuevo compañero de trabajo de Candela. El senegalés aceptó encantado y Omar se lo agradeció ya que también él quería dejar de trabajar tanto e ir a cuidar vacas al pueblo con su mujer y sus hijos.
- Que le vamos a hacer tendré que jubilarme y dejar pasar a la juventud.- rió. Maruja no cabía en sí de gozo y le besaba sin parar.
Candela estaba feliz como niña con zapatos nuevos, no solo se había
casado antes de perder la virginidad, sino que ahora su marido trabajaria con ella y sin duda “ Noche de Bodas ” iba a ser el bombazo de la temporada. Aprovechando tanto cambio, Monserrat tuvo una nueva idea para renovar el espectaculo y pensó que vestida de marinera y con la musica de Titanic ( por aquello de hacerlo más elegante) podía montar el número “ Almeja a la Marinera”. Y no se equivocó ya que, cada viernes la sala se llenaba a rebosar de pescadores, marineros, y por supuesto Paco el del bar ( su fan número uno).
Virgo
Amor: No sabes la suerte que tienes con tu media naranja. Realmente levantas pasiones. Dentro de poco podrá demostrartelo haciendo realidad uno de tus deseos más ocultos.
Trabajo: ¿ No querías cambios laborales? ¡ Pues los tendras! Tu nueva situación laboral te llenará más que la que dejas atrás. Te sentirás realizada. Demuestra lo que vales.
Salud: Cuida tus nervios. Una situación que llevas arrastrando desde hace tiempo te esta afectando más de lo que piensas. ¿ has pensado en hacer yoga o ejercicios de relajación? Habla con tus compañeros, quizás ellos te ayuden a tranquilizarte.
Dinero: Ya pasaron todos tus apuros económicos. A partir de esta semana tu situació tenderá a mejorar notablemente.
Suerte: Esta semana la suerte esta de tu lado disfruta del momento junto a los tuyos.